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Mensaje de Xavier respecto al III Encuentro
Hola amigos:
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Mensaje de Albert
Lacruz respecto al concierto
Estimados amigos,
Hoy, en Barcelona, hace un día gris. Ha
llovido a ratos; el sol no ha salido. Parece como si el mismo Cielo
estuviera triste. Hay motivos: el tercer encuentro de amigos de John
Denver terminó.
Se apagaron, pues, las luces y ahora es
momento de recordar.
Recordarlo todo, aunque sólo hayan sido tres
días, es difícil. Demasiadas cosas. Si uno dedica tiempo a ello, le vienen
a la cabeza miles de recuerdos en forma de imagen. Miles de recuerdos
bonitos, generados en tan solo unas pocas horas. ¿Cómo es posible? No lo
sé, pero sucede, ¿verdad?
Las luces se han apagado, pero quedan los
recuerdos.
...
Saliendo, maletas en mano, de nuestra
habitación del albergue, la número 5, la miré, ya con la luces apagadas, y
sonreí. En ella dormimos Sara y yo, y en ella tuvo su cunita Jan, que
asistió a su primer encuentro de John Denver. ¡Jan, mi hijo,
acompañándome a un encuentro de amigos de John Denver! ¡Quién me lo iba a
decir, hace tan sólo unos pocos años!
Más tarde, cuando todos hubimos desayunado,
quise entrar de nuevo en el comedor. Las luces estaban ya apagadas. Lo
miré de nuevo y, en un segundo, me vinieron a la mente todo lo que estos
días ha ocurrido allí. Sentados alrededor de la mesa alargada, nos hemos
reído una barbaridad, nos hemos conocido mejor, nos hemos agradecido
mútuamente, por turnos, la experiencia vivida y hemos brindado por los
presentes y por los, esta vez, ausentes.
Eran algo más de las 9 de la noche del
domingo y el concierto había terminado. El público se había marchado ya;
algunos, con lágrimas de emoción en los ojos; la gran mayoría,
profundamente satisfechos del espectáculo presenciado. Las cosas estaban
ya recogidas y era hora de ir a cenar. Marcos cerraba las puertas del
local y yo le pedí que, antes de hacerlo, mirara el interior de la sala:
el concierto, en el que tanto ilusión habían puesto Màggida y él, ya no
era un proyecto lejano. Era una realidad. Lo habían conseguido. Lo
habíamos conseguido. Y había sido un éxito. Podían, Marcos y Màggida,
podíamos todos, estar orgullosos. La música de John Denver había sonado
con fuerza y su eco lo seguirá haciendo para siempre.
Observamos el local; estaba vacío y tenía las
luces apagadas...
...
Cuando, por la noche, me tumbé en la cama,
dormimos a Jan (¡ayer se durmió a la primera!) le pedí a Sara que apagara
las luces y, juntos, pensamos en todos y cada uno de vosotros: Marcos,
Màggida, Maribel, Tom, Conchi, Alicia, Vicente, María José, Cris, Steve,
Lali, Mercè, Xavier, Charlie, Carme, Jose, Daniel, Rafa, Celia, Lorena,
Rafín, Katia y familia, Martí, Pilar, Víctor...
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